lunes, 25 de diciembre de 2017

Infancia

Sé que tengo muchísimas cosas almacenadas, pero muchas de ellas están "bloqueadas", hay días en los que despierto con una profunda sensación de ahogo, como si hubiese olvidado algo muy importante. Mi familia ignoraba las cosas que viví y ahora lo siguen haciendo, jamás he hablado de esto abiertamente y tampoco pretendo hacerlo, supongo que simplemente no quería preocuparlos, probablemente fue por el hecho de que durante mi niñez tampoco comprendían las cosas que yo vivía, pero bueno, aquí vamos.


Tenía sólo 5 años cuando todo comenzó, vengo de una familia muy cristiana, por lo tanto lo que aquello me aterraba ahora lo denomino como "demonios", no recuerdo bien cuándo comenzó, sólo se volvió parte de mi vida, noche tras noche invadida por un terror inexplicable. Recuerdo ordenar mis peluches al rededor mío, porque creía que ellos me iban a cuidar, pero siempre despertaba en la madrugada, ni idea qué hora sería porque nunca tenía un reloj a mano, pero sé que era a la misma hora siempre, sólo lo sé. La oscuridad inundaba mi habitación, y al intentar recordar me es muy difícil, porque siento que el recuerdo fue borrado, pero me absorbe la misma sensación de temor, la oscuridad rodeándome, la inexplicable presencia que tengo en mis recuerdos, algo que me observaba desde el fondo del cuarto, pudiendo oír su respiración, sintiendo su ansia de mí, avergonzada, admito que hasta llegaba a orinarme encima del terror que me causaba, era sólo una niña, y todo aquello llegó a volverse rutinario.
Años más tarde, a los 8 años aproximadamente, ya podía dormir con tranquilidad, empecé a ignorar aquello que me aterraba, convenciéndome de que era un producto de mi imaginación, así pude tener sueños tranquilos, pero luego se volvió peor, se volvió peor cuando comencé a escuchar voces, gritos desgarradores de mujeres, o aquellos susurros en mi oído, repetían mi nombre una y otra vez, al acostarme a girarme al lado de la pared sentía cómo se acercaba a mi oído y me decía ''Paulina'', llenándome de terror absoluto. Generalmente iba a acostarme con mi hermano a mitad de la noche, llorando, aterrada, él me hacía un espacio en su cama y seguía durmiendo, pero yo lloraba porque todo lo que escuchaba era real, de haber sido esquizofrenia estoy segura que todos se hubiesen dado cuenta, pero era algo que sólo interrumpía mi vida cuando estaba sola, en silencio, sin nada más que me distraiga. Una noche al acostarme lo sentí otra vez, sentía que estaba ahí, no sabía qué era, pero sabía que esa noche iba a ser una noche terrorífica, sentía que estaba cerca, intenté ignorarlo (en ese entonces tenía 9 años, lo sé porque estaba en 3ro de la escuela) quise dormir, hice una oración antes de recostarme pidiéndole a Dios que por favor no me despierte a mitad de la noche, le rogaba poder dormir hasta que sea de día. Luego de esto me quedé dormida y desperté, desperté a mitad de la noche, quién sabe qué hora sería, había algo, me pesaba el cuerpo y comencé a llorar en silencio, no quería moverme pero con valentía me incorporé en la cama, miré tratando de verificar que no había nada a mi al rededor, pero a pesar de no ver nada sabía que estaba allí, había mucho viento afuera, traté de convencerme de que sólo desperté por el sonido del viento, pero no fue así, volví a recostarme y al cerrar los ojos lo escuché: "Paulina..", abrí los ojos inmediatamente, aterrada, temblando, y me tapé los oídos, sabía que tenía que ir donde mis papás, era el lugar más seguro para mí, traté de armarme de valor para levantarme de la cama, pero no podía, estaba completamente paralizada, y fue ahí cuando unos gritos desgarradores inundaron la habitación, acompañados de algún ruido como de ...loza quebrándose? creo que es lo más parecido, en tanto eso ocurrió grité y fui donde mis papás rogándoles que me dejen dormir con ellos, no podía calmarme, gritaba, lloraba, temblaba, ellos hicieron una oración por mí esa noche, y se quedaron despiertos conmigo hasta que amaneció.

Esto es sólo un poco, un poco de lo que comenzó a ocurrir después.


Prólogo

El recuerdo más antiguo que tengo es de cuando tenía tan solo 2 o 3 años aproximadamente, lo sé porque recuerdo lugares de una casa en la que mi familia y yo solíamos vivir cuando tenía esa edad. Desde aquél entonces tengo uso de razón, comencé a almacenar recuerdos y a analizar todo lo que me rodeaba, siempre me sentí diferente a los demás, muy muy diferente, no sólo por el hecho de no poder relacionarme bien con los demás, sino que sentía que todo lo aprendía demasiado rápido, sentía que todo era demasiado veloz, que siempre estaba yendo a un ritmo apresurado, no porque quisiera, sentía que debía ser así, las profesoras del jardín solían decirle a mi madre que yo era una niña "índigo", en ese entonces no entendía por qué me decían así, no lo entendía, así como tampoco entendía qué era lo que me atormentaba la mayoría de las noches desde que puedo recordarlo, aquello que me aterraba a tal punto de no poder moverme, a tal punto de llorar desconsoladamente antes de ir a la cama, porque sabía que "aquello" aparecería.